Las Resiliencias del Mito

CCE Nicaragua - Curaduría de Illimani de los Andes

Fecha

Del 18 de noviembre de 2021 al 31 de marzo de 2022.


Las resiliencias del mito

Las resiliencias del mito emprende una búsqueda ante esos trazos aún difusos que forman parte de un conglomerado artístico e histórico de la región mesoamericana. La sucesión de antiguas concepciones que siguen desvelando su resonancia en el contexto contemporáneo, y que a su vez, atraviesan un espacio cuyas fronteras actuales, antes no eran concebibles. 

Las representaciones artísticas dimensionan a través de nuevos formatos, la diseminación de componentes que se han adherido a la transición del tiempo y la historia de nuestros pueblos, dando lugar a los nuevos significados desde el pasado que habita en nosotros, permitiendo entrever las concepciones y adversidades que han transitado hasta la contemporaneidad. 

En tal sentido, se induce a la reinterpretación de los elementos que confrontan una realidad que ha pasado por una abrupta metamorfosis, pero que sus reminiscencias desembocan en nuevas tonalidades arraigadas a la misma tierra. Se evoca el espíritu del barro que traspasa una cronología y alberga las semillas que siguen agitándose y entretejiéndose debajo del suelo para alcanzar así una nueva floración.

Illimani de los Andes, curadora de la exposición

Artistas: Alberto Cerrato | Alfonso Cordero | Alfredo Caballero | Anna Handick | Aparicio Artola | Claudia Gordillo | Enmanuel Padilla | Helio Gutiérrez | Iveth Rodríguez | Jullissa Moncada | Karen Spencer | Luisa Gómez Aguilar | Morena Guadalupe Espinoza | Noel Saavedra | Patricia Belli | Ricardo Huezo | Rolando Castellón | Suá Imabite | Ulises Tapia | Xochitl Guevara | Yasser Salamanca Sunsín | Colección de máscaras del IHNCA: autores anónimos

 

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Video recorrido por la exposición

 


Obras 

Rolando Castellón

Rolando Castellón. 2000-2021. Mapa de Mesoamérica / Aztlán. Instalación. Medidas variables

El mapa de Mesoamérica parte como idea en el año 2000. A inicios del 2016, en San José, Costa Rica, Rolando Castellón inauguró la primera ‘atlÁntis’ / “centrAmérica”, conjunto de seis exposiciones en distintas galerías de la capital costarricense, y otra paralela en San Francisco, California, curadas por el mismo Castellón y Luis Fernando Quirós, del colectivo de arte contemporáneo Proyecto Contracultural Museo del Pobre & Trabajador. El mapa de La Aztlán en barro se creó para la sede de Casa Cultural Amón (Instituto Tecnológico de Costa Rica), representando la noción territorial, cultural y geográfica de la antigua patria de los chicanos (mexicanos residentes en California).

Para el historiador y curador de origen chicano Tomás Ybarra-Frausto, el mapa de La Aztlán devela su propio mito: distaba desde California al final del istmo centroamericano, terminando precisamente en la frontera sur: Panamá. Este es el significado del modelado en barro fragmentado, resquebrajado, empolvado, violentado por tantas contingencias políticas, naturales y sociales que lo marcan a lo largo de la historia de América.

En la década de 1990, con la creación del Museo de Arte y Diseño Contemporáneo (MADC) en Costa Rica, y en particular MESóTica II: centroamérica re-generación en 1996 (muestra expuesta también en Casa de América, 1997), organizaron importantes foros, encuentros, debates, donde el maestro Ybarra-Frausto -quien en esos años fungía como curador para América Latina de la Fundación Rockefeller en Nueva York-, expuso sus visiones acerca de la territorialidad de aquella milenaria cultura anterior a la mexica o azteca y que Castellón llevó al barro para cargarle el significado de esplendor del arte originario.

―Rolando Castellón


Helio Gutiérrez

Helio Gutiérrez. 2021. Ánfora I. Grafiado sobre barro con motivo infinito. 22 cm de alto x 20 cm de diámetro

Helio Gutiérrez. 2021. Ánfora II. Grafiado sobre barro con siluetas de lagartijas y aves. 15 cm de alto x 16 cm de diámetro

Helio Gutiérrez. 2021. Ánfora III. Grafiado sobre barro con peces multicolores y motivo infinito. 14,5 cm de alto x 14,5 cm de diámetro

Las manos a través del barro rescatan los diseños heredados dando formas de animales, con trazos infinitos, texturas y formas. Con técnica de puntillo, bruñido y esgrafiado de poca profundidad se graban las formas geométricas. Peces, ranas, dibujos abstractos inspirados en la naturaleza del contexto.

―Helio Gutiérrez


Yasser Salamanca Sunsín

Yasser Salamanca Sunsín. 2021. La historia del barro. Narración mitológica sobre papel ledger 120. 27 x 21 cm

La leyenda “La historia del barro” surge como un juego de narración mitológica ancestral que se escribe desde el presente adjudicándose a nuestros antepasados. La simbología del barro representa el canal que las sociedades prehispánicas usaban para las interpretaciones del mundo a través del arte y la espiritualidad.

Es una forma de describir la contradicción que manifiestan las sociedades modernas, en un frenesí que involucra a la tecnología, la ciencia y al sistema que prevalece como nuevo orden mundial. Lo cual muestra, por un lado, las habilidades del cerebro humano para desarrollar cosas antes impensables como la tecnología espacial, la inteligencia artificial y toda la amalgama de productos que el mercado promociona. Y por otro lado, la abismal desigualdad social, el principio de consumismo como conducto hacia la felicidad y la acelerada destrucción del planeta.

También se recurre en la leyenda a terminologías de distintas mitologías, tanto de la Azteca, como de la Maya (Popol Vuh, Cihuacóatl, Quetzalcóatl, Mictlán, Abuelo Fuego) con el fin de darle matices de la cosmovisión ancestral y a la vez estimular al lector a que se acerquen a los significados de esas palabras, y así puedan encontrar una mayor riqueza en el relato. Finalmente, la leyenda se desenlaza aludiendo al futuro, en donde el ser humano vuelve a abrazar la naturaleza fusionando el conocimiento antiguo, con el moderno en una nueva era sobre la cual aún no se ha escrito. La intención es que de esta forma se abra una puerta a seguir reconstruyendo nuestra propia mitología después de algunos siglos, en donde la mujer y el hombre moderno puedan retomar también a partir del presente, el conocimiento milenario de nuestros pueblos.

―Yasser Salamanca Sunsín


Luisa Gómez

Luisa Gómez, Suá Imabite, Xochitl Guevara y Morena Guadalupe Espinoza. 2021. Génesis: Calendario Lunar de Cihuacoatl.

Luisa Gómez, Illimani de los Andes, Xochitl Guevara y Morena Guadalupe. Génesis: Calendario Lunar de Cihuacóatl (La inversión del símbolo). Performance in situ

Las Resiliencias del mito mostró también una continuación de la obra arriba mencionada. “Génesis: Calendario Lunar de Cihuacóatl (La inversión del símbolo)” mediante un Performance in situ, el día de la inauguración, “Las mujeres acuden a invocar a Cihuacóatl: la mujer serpiente, les permite generar un nuevo florecimiento, o encarnar al espíritu del barro que planta semillas que retoñan en toda la galería

―Luisa Gómez


Colección de máscaras del IHNCA: autores anónimos

Autor anónimo. Sin fecha. Máscara número 9. Baile de Moros y cristianos, Baile de Negras, Güegüense / Representa a Moros de piel oscura / Pino Monocromado con pintura roja y negra / Cavado para que entre toda la cara / 12,5 x 12 cm / 140,53 g. / Expresión de la máscara:  sonriente / Colección Máscaras del Instituto de Historia de Nicaragua y Centroamérica (IHNCA-UCA).

Autor anónimo. Sin fecha. Máscara número 67 / Tipo de madera: cedro negro sin pintura / Cavado para que entre toda la cara / 23 x 17.5 cm / 402,78 g. / Expresión de la máscara:  sonriente, afable / Colección Máscaras del Instituto de Historia de Nicaragua y Centroamérica (IHNCA-UCA).

Autor anónimo. Sin fecha. Máscara número 5 / Representa a: Diablo, Tigre o Viejo / Tipo de madera: caoba policromada con pintura negra, dorada y roja / Cavado para que entre toda la cara / 21.5 x 16.3 cm /381.93 g. / Expresión de la máscara: cólera / Colección Máscaras del Instituto de Historia de Nicaragua y Centroamérica (IHNCA-UCA).

Autor anónimo. Sin fecha. Máscara número 39 / Usado en el Baile de Negras o Moros y cristianos / Tipo de madera: pino policromado con pintura negra, dorada y roja / Cavado para que entre toda la cara /16.6 x 18 cm /221.68 g. / Expresión de la máscara: seriedad / Colección Máscaras del Instituto de Historia de Nicaragua y Centroamérica (IHNCA-UCA).

Autor anónimo. Sin fecha. Máscara número 21 / Usado en el Baile de Moros y cristianos, Gueguense / Tipo de madera: caoba policromada con pintura roja y negra / Cavado para que entre toda la cara /17 x 15 cm /171.26 g. / Expresión de la máscara: sonriente / Colección Máscaras del Instituto de Historia de Nicaragua y Centroamérica (IHNCA-UCA).

Autor anónimo. Sin fecha. Máscara número 8 / Tipo de madera: cedro real policromada con pintura negra, blanca y roja / Cavado para que entre toda la cara /17.7 x 12 cm /126.69 g. / Expresión de la máscara: alegría / Colección Máscaras del Instituto de Historia de Nicaragua y Centroamérica (IHNCA-UCA).

Autor: Mariano Flores (don Tunín, abuelo de Xiomara Flores). Sin fecha. Máscara número 16 / Usado en el baile de El Viejo y la Viaja / Tipo de madera: caoba policromada con pintura roja, negra y color carne / Cavado para que entre toda la cara /17.7  x 12 cm /126.69  g. / Expresión de la máscara: sobresalto o contención / Colección Máscaras del Instituto de Historia de Nicaragua y Centroamérica (IHNCA-UCA).

En Las Resiliencias del mito se incorporan siete máscaras que corresponden a la cultura tradicional de Nicaragua. todas elaboradas en maderas locales y talladas por artesanos anónimos. Sólo conocemos al autor de una de ellas: don Mariano Flores. La mayoría son utilizadas para bailes ceremoniales y festividades religiosas. Algunas de estas representaciones rayan en la abstracción de los detalles faciales. Además, se encuentran máscaras que representan animales, las cuales también eran usadas en determinadas fechas y conmemoraciones, dándoles un uso ritual.

Las máscaras se incorporan en la curaduría, para resaltar el sincretismo y la derivación de las historias que existe detrás de cada uno de estos artefactos, colocados en los rostros para proporcionar la posibilidad de ser otro. El sentido de tradición oral, transmitida de generación en generación, que sin duda corresponde a un patrimonio cultural invaluable.

Las máscaras son resguardadas por el Instituto de Historia de Nicaragua y Centroamérica (IHNCA) ubicado en la Universidad Centroamericana (UCA). La colección completa de máscaras cuenta con una clasificación de 83 artefactos.

—Illimani de los Andes


Claudia Gordillo

Claudia Gordillo. 1986. Torovenado en Masaya. Sistema analógico de plata sobre gelatina e impresión digital. Medidas variables

Claudia Gordillo. 1987. Bailes de las comparsas que acompañan al El Güegënse en Dolores, muy cerca de Diriamba, Carazo.Sistema analógico de plata sobre gelatina e impresión digital. Medidas variables.

Claudia Gordillo. 1996. Máscara de la Vieja del Volcán en noche de ahuizotes, Masaya, 1996. Sistema analógico de plata sobre gelatina e impresión digital. Medidas Variables.

Claudia Gordillo. 1997. Personaje del Güegüense con uno de sus hijos. Sistema analógico de plata sobre gelatina e impresión digital. Medidas variables.

Claudia Gordillo. 1996. Comparsa de niños enmascarados en un Torovenado de Masaya. Sistema analógico de plata sobre gelatina e impresión digital. Medidas variables.

 

Claudia Gordillo. 1997. Comparsa de El Güegüense junto a don Forsico, don Ambrosio, doña Suche Malinche. Diriamba. Sistema analógico de plata sobre gelatina e impresión digital. Medidas variables.

Desde 1982, empecé a visitar las fiestas del Torovenado en Masaya, que por su nombre sabemos que se trata de un carnaval sincrético, el toro es España y el venado, los indios. Las fiestas están llenas de burla, humor, máscaras y animales, estos últimos son símbolos prehispánicos que lograron sobrevivir, a pesar de nuestra historia colonial de negación hacia aquello que recordara la cultura pagana de los pueblos indígenas.

Según el folklorista Francisco Pérez Estrada, después del Concilio Primero en México, en el año de 1555, capítulo LXXII, se previene contra el uso de máscaras antiguas indígenas en los bailes, de cantos e insignias sospechosas de resabios del pasado. Por eso, se ven muchas máscaras con rostros de españoles. Sin embargo, con la independencia de Centroamérica, volvieron a surgir elementos alusivos a esa cultura prehispánica.

A pesar de la evangelización, la misma Iglesia promovió la mezcla de elementos indígenas y españoles, permitiendo, por ejemplo, los bailes de los indios en las procesiones religiosas, sustituyendo las deidades antiguas por santos católicos acompañados de su respectivo nahual o animal protector, es el caso de la imagen de Santo Domingo de Guzmán acompañado de un perro. Igual la imagen de San Lázaro, tan popular en Monimbó, Masaya.

Los animales, eran deidades mágicas para los indios, como igual existía el cadejo negro o blanco, equivalentes al diablo y a los ángeles.  La presencia de los reptiles en la fiesta del Torovenado, es muy elocuente, y afirmará su relación con la antigua estatuaria del lago Cocibolca, de enormes lagartos cubriendo las espaldas de dioses o héroes. Según Pérez Estrada, los brujos tenían la capacidad de convertirse en animales como lagarto, perro o tigre.

Existe poca atención a estos temas en Nicaragua, pero hubo importantes estudiosos cuyos escritos iluminan nuestro asombro y ayudan a comprender el fenómeno del sincretismo y de los misterios de la evangelización.

―Claudia Gordillo


Aparicio Artola

Aparicio Artola. 2020. Amor maternal. Escultura fundida en cemento. 58 x 20 cm

Aparicio Artola. 2020. Saturno. Óleo sobre tela. 120 x 100 cm

 

Las obras de Aparicio Artola seleccionadas en esta muestra nos invitan a reflexionar sobre un proceso imaginario que parte de una dualidad que poco a poco se vuelve multiplicadora. Se hace plural en las diversas miradas de esos personajes que encarnan distintos seres producto de la convergencia cosmogónica de la región que habitamos. La creación de un espacio sincrético que por lógica detona nuevos procesos culturales de los pueblos mesoamericanos. Parir una nueva memoria que de a poco y con el pasar del tiempo se volvió colectiva.

                                                                                                          —Aparicio Artola


Patricia Belli

Patricia Belli. 2020. Brujos. Instalación interactiva. Cabeza 23 x 19 x 20 cm | Mundo 31 x 33 x 31 cm | Oloide 30 x 20 x 20 cm

Dos círculos del mismo tamaño, enlazados perpendicularmente, forman una figura llamada oloide que rueda sinuosamente. Por otro lado, los porfiados son volúmenes de base redonda que se enderezan cuando los empujamos.

Esos movimientos inesperados son indicios de un orden físico subyacente que no me es familiar; los uso como metáforas del asombro ante lo desconocido. La cabeza invertida y la esfera son formas que hablan de la humanidad y el mundo.

―Patricia Belli

Patricia Belli. 2019. Xipe Tótec. Instalación interactiva. 66,5 x 67 x 5 cm

Xipe Tótec usa una segunda piel para simbolizar la nueva vegetación que cubre la tierra. La iconografía del dios azteca de la agricultura encarna la idea de renovación.

En esta pieza la mano del público hace rodar una pelota sobre la arena, dejando una impresión que condensa al dios en sus dos bocas, una contenida en la otra. El gesto y su huella implican al espectador en el proceso de transformación.

―Patricia Belli


Enmanuel Padilla

Enmanuel Padilla. 2019. Diosa del Mar. Tallado sobre madera de pejibaye. 180,34 cm de alto

Enmanuel Padilla. 2019. La madre. Tallado sobre madera de pejibaye. 213,36 cm de alto

Enmanuel Padilla. 2019. El padre.  Tallado sobre madera de pejibaye. 205,74 cm de alto

Enmanuel Padilla. 2019. Ulak 1. Tallado sobre madera de pejibaye. 154,94 cm de alto

Enmanuel Padilla. 2019. Ulak 2. Tallado sobre madera de pejibaye. 167,64 cm de alto

Enmanuel Padilla. 2021. El guardián. Tallado sobre rosewood o granadillo. 215,9 cm de alto

Enmanuel Padilla. 2021. El dueño de las montañas. Tallado sobre rosewood o granadillo. 317,5 cm de alto

Enmanuel Padilla. 2021. Afrocaribeña. Tallado sobre rosewood o granadillo. 347,98 cm de alto

Me encanta el tallado en madera, desde hace más de veinte años trabajo en ello todos los días, y si bien, la mayor parte del tiempo estoy elaborando piezas pequeñas de artesanía y bisutería a base de corteza de coco, siempre que tengo tiempo me dedico a hacer proyectos más grandes vinculados a esculturas o máscaras en las que el mismo trozo de madera me va diciendo qué hacer.

Nosotros los miskitos creemos en el Ulak o protector del monte, él es el dueño de las montañas. Las personas que lo han visto dicen que es un hombre grande, barbón y con bastante pelo. A mí me gusta tallarlo porque a veces lo veo en la forma natural de la madera, en su figura alargada veo su barba larga, su cabellera y  su rostro.

―Enmanuel Padilla


Karen Spencer

Karen Spencer. 2021. I am proud (lo que cada niño/niña debe saber sobre su descendencia afrocaribeña, el orgullo de ser negro/negra, su historia). Óleo sobre lona. 30,5 x 30,5 cm

Nací y crecí en una familia mayormente de la raza negra. Mi abuela decía a algunas de mis primas “have to hot comb that”, refiriéndose a lo que ella consideraba “pelo malo”. Ese peine de hierro se calentaba hasta enrojecerse en las brazas y el olor a pelo quemado era penetrante. Las mujeres no se quejaban, era la normalidad en aquellos días. El cabello se alisaba para los días festivos o cada cuatro meses.

―Karen Spencer


Anna Handick

Anna Handick. 2021. De un desperdicio de tierra. Instalación de burío de plátano. Medidas variables

El burío es un sobrante del cultivo de banano, producto de exportación de Centroamérica que se ha convertido en un símbolo de la era postcolonial. A través de largas tiras de burío se realizan edificaciones que recuerdan a la construcción de paneles de avispas. La instalación hace referencia a la impresionante capacidad de los pueblos americanos de jugarse la vida y progresar a pesar de la falta de recursos económicos a la que son sometidos, y rinde tributo a las habilidades artesanales de quienes viven de la producción del plátano.

―Anna Handick


Noel Saavedra

Noel Saavedra. 2019. Arboretum I, II y III. Dibujos. Carbón vegetal sobre lona textil. Medidas variables.

Noel Saavedra. 2013. Incrustaciones. Instalación. Impresiones en acetato y lámpara de luz. Medidas variables

Noel Saavedra. 2019. Rizoma. Dibujos. Carbón vegetal sobre lona textil. Medidas variables.

Me interesa empatizar con la condición vulnerable en la que se encuentran los árboles, debido a la progresiva reducción y simplificación de la biodiversidad dentro de las ciudades, En mi obra presento imágenes de árboles que sobreviven con estructuras y objetos incrustados, impresas en láminas de acetato que se revelan por medio de una caja de luz, similar a la forma en que se examinan las láminas de radiografías cuando enfrentamos algún accidente o una enfermedad.

―Noel Saavedra


Alfonso Cordero

Alfonso Cordero. 2000. El trabajo es tu digno laurel. Escultura de hierro reciclado. 244 cm’ x 122 cm x 122 cm

Ese concepto e intencionalidad creativa explica el hecho de que en la obra “El trabajo es tu digno laurel”, consista en ser una escultura de hierro reciclado que represente a un herrero en el momento cumbre de su trabajo: el herrero con su mano izquierda sostiene una espada – cuya punta descansa en el suelo – y con su otra mano sostiene un mazo con el que se denota que está dando golpes para convertir esa espada en arado.

 ―Alfonso Cordero


Iveth Rodríguez

Iveth Rodríguez. 2013. Zapatito. Ensamblaje. 19 x 15 x 7 cm

Iveth Rodríguez. 2020. Huella. Ensamblaje. 20 x 25 x 25 cm

Las Obras que realizo surgen de la experiencia con objetos encontrados, son testigos de diversas vivencias que dan testimonio del tiempo que esculpe sobre ellos, dando como resultado diversas transformaciones que introduzco en imaginarios donde se hace vivo el ser, la naturaleza y la materialidad de la obra de arte.

Diversas transformaciones que marcan espacio-tiempo-circunstancias que se repelan y se encarnan en un presente.

―Iveth Rodríguez


Ulises Tapia

Ulises Tapia. 2021. El escarnecedor. Repujado. 89 cm de perímetro x 28 cm de’ diámetro

El escarnecedor es una máscara de cobre creada con la técnica de repujado, técnica donde se utiliza un cincel de punta redonda para moldear con un martillo piezas metálicas, creando bajos, medios y altos relieves. En dicha máscara se observa la cara redonda de un personaje con la lengua de fuera. Uno de sus ojos es una pieza ensamblada que hace contraste con todo el resto de la cara. La lengua al igual que el ojo es una pieza de cobre también ensamblada. La obra está pintada en un cromado plateado con el objeto de reflejar el espacio y las caras de los espectadores de los que abiertamente se burla al sacarles la lengua. El término “Escarnecedor” es un adjetivo. Se entiende por escarnecedor el que escarnece, burla, rechaza, ofende, ultraja, ridiculiza, insulta, calumnia o afrenta delante de varias personas, también depende de malas intenciones o también de su motivo. Esta expresión se puede utilizar como sustantivo de carácter bíblico para hacer referencia en distintas ocasiones al diablo. Bajo el mismo concepto de reflexión adjudicado a la pieza por su superficie cromada se puede realizar un análisis introspectivo en el que se invita a los espectadores a determinar el significado de la obra partiendo de ellos mismos

―Ulises Tapia


Jullissa Moncada

Jullissa Moncada. 2014. REMOLINO. Lápiz sobre papel. 40 x 50 cm

REMOLINO es parte de una serie de dibujos que transforma imágenes repelentes en un universo inquietante. La repetición incesante, metódica y detallista del trazo que, desde la multiplicidad de la línea, genera la sensación de movimiento. Se pretende rescatar la necesidad vital de sumergirse en sí misma como evidencia del cambiante proceso de la vida.

Dibujos que aluden a la vida o a la muerte, a la apariencia cambiante de las cosas. Procesos que sirven de crisol para la incesante acumulación de puntadas que se arremolinan juntas unas contra otras, allí donde la energía encuentra su válvula de escape.

Escapes necesarios para dejarse fluir y solamente ser.

Existencia que se desdibuja o se reconcentra en la inmensidad blanca del papel.

Lápiz, tinta o sentidos agudos que se hacen ver sacando lo que está dentro, lo que hiere, atormenta o te satisface. Fuerza hecha grafito, hecha grito sumergido en un remolino de vida.

O de muerte.

―Jullissa Moncada


Alfredo Caballero

Alfredo Caballero. 2015. Lugar de Calaveras. Óleo sobre tela. 75 x 50 cm. Colección privada

Se trata de la búsqueda, y cómo entender la circunstancia.

El misterio de lo que es.

A dónde te lleva y como te enseña oración y reflexión,

paliar la ansiedad de navegar en la incierta nada.

La catarsis de sanar la inhabilidad de pertenecer.

Finalmente: pintar lo que no se ve.

―Alfredo Caballero


Alberto Cerrato

Alberto Cerrato. 2008 – 2009. Ciudad perdida (fragmento tríptico). Acrílico, carboncillo, lápiz sobre tela. 240 x 120 cm (tríptico 240 x 360 cm)

Esta pieza corresponde a un tríptico que alude a la memoria de la ciudad de Managua. La memoria de un hombre, hoy de 97 años, que de adolescente la recorrió descalzo por primera vez ya reconocido y reconciliado con su padre. Una ciudad de vivencias ajenas que fui heredando desde pequeño entre las anécdotas que recreaban espacios inexistentes de una ciudad aún entre los escombros.

Mis primeras memorias de la ciudad vienen de la mano de mi abuelo materno, iletrado y que como forastero se afincó en ella, contándome sobre esa ciudad que conoció de joven. Me enseñó una ciudad en medio de las ruinas, por el vacío residual del terremoto de 1972. Mi abuelo alimentó mi apetito por conocer aquellos lugares pasados de moda y abrió mi imaginación para conocer esa ciudad derrotada por la naturaleza y el tiempo.

El punto de partida de esta pieza es una fotografía aérea recuperada del internet, en blanco y negro, de Managua en 1958. Imagen que muta, cambia, se borra y se reescribe de forma continua, como la misma ciudad. Partiendo de lecturas y vivencias posteriores propongo apenas rasgar al ensueño la verdad sobre esos lugares inexistentes.

A manera de lupa que agranda una parte del todo, retomo estos sitios del pasado para reconocer los del presente. Los no sitios que siguen mutando y en los que como hormigas seguimos habitando y cambiando para coexistir.

―Alberto Cerrato


Ricardo Huezo

Ricardo Huezo. 2020. Primitivista monocromático 6. Acrílico sobre tela. 50 x 50 cm

Esta pieza es parte de una investigación en la que se cita al primitivismo nicaragüense, revisándolo desde una sensación de luminosidad y pulcritud tipo Disney. Queda el horror vacui y el trabajo artesanal, pero enfatizado por la ausencia de color y el relieve. Es un comentario también sobre la transformación de los ideales, el abandono de los propósitos, el inevitable encuentro de nuevas experiencias que traicionan los orígenes.

― Ricardo Huezo


Dirección: Julia Fuentes Duréndez

Coordinación: Martha Solano Martínez

Montaje: Alejandro Gómez

Museografía: Illimani de los Andes

Técnico: Agustín Palacios

Diseño: Jorge Pavón

Comunicaciones: Róger Solórzano Canales


BIOGRAFÍAS DE ARTISTAS

Alberto Torres Cerrato

 

Su obra se divide entre la pintura y la gráfica. Su trabajo reflexiona sobre temas comunes: las memorias de los espacios urbanos que habitamos. Paisajes de vista aérea de la ciudad que desde la abstracción se desdibujan y disipan como anécdotas. Lecturas personales de lugares que existen en el imaginario colectivo a manera de retazos y que se sobreponen a la realidad para no limitarse a esta. Egresó de la Escuela Nacional de Bellas Artes Rodrigo Peñalba en 1995. En 2001, se licenció en Ciencias de la Cultura en la Universidad Centroamericana (UCA). Entre 2006 a 2009, fue becario Fullbright para la Maestría en artes visuales con especialidad en gráfica de la Universidad de Ohio. Desde 2010 a la actualidad ha trabajado en el campo educativo universitario, así como en gestión y promoción cultural.  Ha expuesto colectivamente en galerías en Nicaragua, El Salvador y EEUU. Ha participado en colectivos de pintura mural en Nicaragua, Italia y EEUU.

Alfonso Cordero Martínez

Nació el 26 de enero de 1949, en Chinandega. Estudió en la Escuela de Bellas Artes, en Managua, durante la década de 1970, los gloriosos años bajo la guía del Maestro Rodrígo Peñalba, fundador de la plástica nicaragüense. Fue condiscípulo de artistas que con el devenir -y de manera respectiva- destacaron en las artes como fenómeno colectivo, académico y artístico Entre ellos se menciona a Alfonso Ximénez, Noel Madriz, Fran Orozco, Alejandro Canales, Francisco Rueda y Fran Carter, entre otros. Su amor creativo lo volcó a la escultura. Aprendió a trabajar en madera, a esculpir la piedra, a moldear el concreto, pero la mayor destreza que aprendió a dominar es a forjar y crear esculturas en metal, especialmente el metal reciclado. Durante el terremoto de Managua, en 1972, perdió varias obras que había esculpido en su condición  de “artista recién estrenado”. Su labor de escultor ha sido prolífera. Muchas de sus obras están en manos de coleccionistas privados. Su dedicación y pasión por la escultura fue una bella y prolongada etapa de su fructífera vida. El maestro Cordero en la actualidad está retirado. Hoy por hoy, su prioridad es la vida espiritual. Místico-religioso.

Alfredo Caballero

Alfredo Caballero Herrera, nació en Nicaragua, en 1958. Máster en Bellas Artes o MFA  por la Universidad de Wisconsin, Madison, EEUU (1982). Residió en la ciudad de Nueva York durante una década, entre 1982 y 1992. Es miembro fundador de la banda de música experimental Demo Moe. Desde 1992 hasta el presente vive y trabaja en Nicaragua. Ha participado en diversas muestras de arte, entre las que menciona la muestra itinerante de arte centroamericano Tierra de Tempestades; Preston Museum of Art, United Kingdom; Gary Nader Fine Arts, Miami; la X Bienal de Arte FOG, en Nicaragua. También es miembro fundador del colectivo Malagana/Mácula, Revista Zeta, y Somoto Blues Band, en Managua, Nicaragua.

Anna Handick

Anna Handick nació en Núremberg, Alemania, en 1985. Estudió artes plásticas en la Academia de Bellas Artes de Núremberg/Alemania (2005 – 2011). En 2008, recibió el título de honor “Meisterschülerin” del profesor Claus Bury. Ha tenido varias exposiciones personales en Kunsthaus Nürnberg (Alemania, 2012), Art Forum Ute Barth Zürich (Suiza, 2012/2019), Galeriehaus Nord (Alemania, 2009/2015), Palacio de la Cultura (Managua, 2013) y ha participado en diferentes exposiciones grupales como la X Bienal Centroamericana San José 2016; LAB Arte y Ciencia de Estudio Nuboso, Panamá 2017; Triennale Schweinfurt 2018; y la Bienal de dibujo 2021 Erlangen, entre otras. En 2012 ganó el “fomento para debutantes” del Ministerio de Ciencia, Investigación y Arte de Baviera y el Young Art Award de la Galería Ute Barth, Zürich. Su trabajo artístico se desarrolla en esculturas, instalaciones y dibujos con un lenguaje formal orgánico. Su fascinación por la naturaleza y la preocupación por su conservación son el punto de partida de su trabajo. Uno de sus intereses principales es la exploración de estrategias de supervivencia, de mecanismos de resiliencia y adaptación a situaciones adversas en el mundo biológico, como metáforas vinculadas a procesos sociales, considerando que los ejemplos de estrategias de propagación y superación de la biología también aplican a procesos en la sociedad. 

Aparicio Artola

Nació en Las Mesas de Acicaya, Tipitapa, Managua, en 1951. Llegó al mundo del arte en su búsqueda de querer ser. Quiso ser cantante y estudió música, pero no tenía la voz adecuada. Admiraba la obra del escultor Pablo Vivas, quien un día le vio esculpir una pieza y le sugirió que estudiara artes. Fue así que, siguiendo el consejo, Aparicio Artola estudió cinco años en la Escuela de Artes Plásticas, entre 1974 y 1979. En la década de 1980 participa en sus primeras exposiciones colectivas. En la década siguiente realiza su primera exposición personal. Hasta la fecha, ha realizado 13 exposiciones personales, tres de ellas en Suiza, Inglaterra y Perú. Su inspiración viene de la cotidianidad, la condición social del ser humano y su comportamiento. Su obra ha sido criticada como lo tétrico, lo feo. Los mitos nicaragüenses están presentes en sus pinturas y esculturas, y le agrada la sátira y el miedo que generan algunas veces. Su criterio artístico es único. Sus cuadros y esculturas reflejan mucho color, el color de la cotidianidad; y mucho sentimiento, los sentimientos que capta de las personas a su alrededor, el sufrimiento, los dolores, la alegría, los prejuicios… Se considera un artista a quien la crítica le da motivos para continuar cultivando un estilo propio. 


Claudia Gordillo

Nacida en 1954, en la ciudad de Managua, Claudia Gordillo permaneció a intervalos en Roma, durante cinco años, estudiando Historia del arte, Fotografía y Cine en el Instituto Europeo di Design (1978-79), Scuola Dante Alighieri (1992-95) y en la Scuola Maldoror (1994- 95). Posee una licenciatura en Ciencias de la Cultura en la Universidad Centroamericana (UCA),  de Managua. Durante la década de 1980, trabajó dos años y medio en el periódico Barricada, llegando a la corresponsalía de guerra. En 1985 empezó a trabajar como freelance para el CIDCA (Centro de Investigación y documentación de la Costa Atlántica). Trabajó durante veinte años en el Instituto de Historia de Nicaragua y Centroamérica (IHNCA-UCA), ordenando fondos de colecciones fotográficas, curando exposiciones de fotografía y editando libros como las dos ediciones de Estampas del Caribe nicaragüense, Semblanza de Nicaragua en el Siglo XX y El nemagón en Nicaragua, génesis de una pesadilla, con imágenes del fotógrafo Manuel Esquivel. Sus series fotográficas más destacadas son: La Catedral de Managua, Fragmentos de una revolución, colección del Caribe, Memoria Oculta de Mestizajes. Su trabajo fotográfico ha sido exhibido en Washington, Madrid, Galicia, Estocolmo, Nueva York, Miami, Nápoles, Centroamérica y Panamá.


Enmanuel Padilla

Nació en la ciudad de Bluefields, Región Autónoma de la Costa Caribe Sur de Nicaragua, donde vive actualmente. Proviene de una familia de artesanos originarios de Bilwi, en la que creció viendo a su padre y tíos tallar el rosewood o granadillo, una madera preciosa que abundaba en aquella época. Aprendió a tallar siendo niño. A sus diez años comenzó a explorar esta labor que requiere paciencia, fuerza y creatividad y que, posteriormente, se convirtió en su forma de vida. Con más de 20 años acumulados como escultor, ha plasmado sus obras en materia de coco, hueso y cacho de vaca. Sus obras son fruto de un proceso creativo intuitivo y espontáneo, en el cuál, si bien puede empezar con una idea tenue de lo que quiere hacer, a medida que va trabajando la idea se va desarrollando, quitando o agregando elementos, adaptándose a las formas de la madera, dando como resultado una obra original con gran valor cultural, reflejando la multietnicidad y biodiversidad de la Costa Caribe nicaragüense.


Helio Gutiérrez

Helio Gutiérrez nació el 19 de febrero de 1965, en San Juan de Oriente, municipio de Masaya. Como muchos en la zona, proviene de una familia de artesanos que han trabajado el barro de generación en generación. Décadas atrás, antes de la invasión del plástico, se labraba el barro con fines utilitarios. Para esa época, cuando aún era un estudiante, su familia lo lleva al taller de Gregorio Bracamonte, famoso ceramista local que destacaba por la reproducción de petroglifos en sus obras. Durante dos años, entre 1980 y 1982, Helio Gutiérrez estudia de manera informal en el taller de Bracamonte, donde aprende a moldear el barro y destaca por la facilidad para el dibujo. En 1983, decide continuar trabajando el barro pero de manera independiente y comienza a explorar los trazos, buscando su propio estilo simétrico y perfeccionando la técnica de “bruñido” que le caracteriza.


Iveth Rodríguez

Iveth Rodríguez nació en San Francisco Libre, Managua, en 1980. Es artista, diseñadora de joyas y licenciada en Fisioterapia. Creció en una comunidad rural rodeada de naturaleza. La exploración y vivencias durante su niñez le generaron arraigo por lo natural y orgánico. Su obra es una reconciliación entre el presente y el pasado, recopilación de lo rural, urbano, tradicional y contemporáneo. Su formación artística incluye estudios en Curaduría, Gestión Cultural, Pensamiento Crítico, Historias del arte en América, entre otros. Ha participado en las exposiciones colectivas  “Pachamama” (Casa de los Tres Mundos, Granada, 2012), “Espira” (Galería Códice, 2012), “Adrede-Mixta” (Convento San Francisco, Granada, 2013), “Espira” (Galería códice, 2013), “Agua que me quemo” (Mácula, Managua, 2017), BID20 y “Nicanahuac” (Alianza Francesa, 2021).


Jullissa Moncada

Jullissa Moncada nació en Matagalpa, en 1980. Artista plástica y diseñadora gráfica. Estudió en Managua, en la Escuela Nacional de Artes Plásticas Rodrigo Peñalba y, paralelamente, participó en los talleres de crítica impartidos en Espacio para la Investigación y Reflexión Artística – EspIRA/La Espora. Graduada en Diseño gráfico en la Universidad politécnica de Nicaragua (UPOLI). Ha participado en varias residencias artísticas, ha expuesto individualmente y en colectivo en Centroamérica, Brasil y Europa. Entre sus proyectos y exhibiciones destacadas está el Certamen Nacional de Dibujo Retratos de Darío; Mural global Wuppertal/Alemania – Matagalpa/Nicaragua; Mural Culturas lejanas, pueblos cercanos; Managua Nicaragua – Embajada de China Taiwán, y la X Bienal de Nicaragua organizada por la Fundación Ortiz Gurdián, entre otros. Actualmente dedica parte de su tiempo a talleres de arte dirigidos a la niñez.


Karen Spencer

Karen Spencer Downs nació el 5 de agosto de 1970 en Corn Island, Región Autónoma de la Costa Caribe Sur de Nicaragua. Es la penúltima de ocho hermanos. Actualmente reside en Bluefields. Desde muy niña le ha gustado mucho el dibujo y la pintura. Creció teniendo como vecina a Miss June Beer, artista costeña, a quien acompañaba durante horas viéndola trabajar. Fue Miss June Beer quien le regaló su primera caja de lápices de colores. Al fallecer la artista, heredó como regaló sus tubos de óleos y pinceles. Para entonces, no sabía cómo utilizarlos. Y fue hasta años después que recibió un pequeño curso de parte de unas gemelas australianas sobre el uso de óleos y preparación de bastidores para pintar. Ha participado en exposiciones grupales y realizado una exposición individual en Galerías Códice, titulada “Visions of my Caribbean Coast”. Aún no pierde la esperanza de estudiar arte de manera formal, lo que ha sido y es su sueño.


Luisa Gómez Aguilar

Profesional en Artes y Letras por la Universidad Centroamericana (UCA), y en Teatro en la Escuela Nacional de Teatro Pilar Aguirre. Tiene más de 30 años de experiencia en la enseñanza literaria y la declamación a niñas, niños y adolescentes en Nicaragua y Guatemala. Ha escrito poemas y cuentos inspirados particularmente en la cotidianidad de la campiña nicaragüense. Ha sido historiadora popular de comunidades del norte de Nicaragua. Como teatrista integró el grupo “Sponte Sua” con el cual representaron a Nicaragua en Festivales de teatro centroamericano en Costa Rica y El Salvador.


Morena Guadalupe Espinoza

Productora, guionista y gestora cultural. Ha trabajado en varios proyectos audiovisuales y de fotografía con directores como Isthar Yasin (Costa Rica), Koen Suidgeest (Holanda), Jimmy Ferguson (Estados Unidos) y Erwin Poschner (Austria),entre otros. Es investigadora y co-guionista de los 18 capítulos de la serie de televisión Contracorriente, producida por Puntos de Encuentro. Estudió Comunicación Social en la Universidad Centroamericana (UCA); Producción, en Casa Comal Escuela de Cine de Guatemala; Documental, en el Foro Iberoamericano de Estudios Cinematográficos de México; y Puesta en Escena Cinematográfica en la Escuela Internacional de Cine y Televisión San Antonio de los Baños, Cuba. Ha sido jurado en concursos de cortometrajes de cine en Nicaragua y Colombia.


Noel Saavedra

Noel Saavedra es un artista visual, diseñador gráfico, emprendedor y docente de Artes Plásticas. Ha participado en diversos Talleres de Arte Contemporáneo de La Espira/Espora, así como intercambios y residencias artísticas RAPACES llevadas a cabo en Nicaragua. Ha participado en el Encontro de Artistas Novos de Latinoamérica, realizado en Uruguay. Sus obras se han presentado en diversos espacios como galerías y centros culturales en Estados Unidos, Alemania y Centroamérica, así como en la X Bienal Centroamericana de Arte Contemporáneo.


Patricia Belli

Patricia Belli (Managua, Nicaragua) involucra en su trabajo los cuerpos de los espectadores para proponer reflexiones vinculadas a la subjetividad, la unión de los opuestos, el deseo, el miedo o la compasión. 

Master en Bellas Artes por el Instituto de Arte de San Francisco, 2001, ese año fundó el Espacio para la Investigación y Reflexión Artística, EspIRA, para la formación sensible y crítica de artistas, que por 20 años influyó de modo decisivo en el devenir del arte centroamericano. 

Las obras de Belli han sido incluidas en exposiciones de relevancia histórica para la región centroamericana como Mesótica 2 (1996-7), Políticas de la Diferencia (2001-2) y Estrecho Dudoso (2006). Ha participado además en las bienales Centroamérica y El Caribe (1994 y 2001), Lima (1997), Cuenca (2011), Irlanda (2018), Berlín (2018) y FEMSA, México (2020-21) así como las bienales nicaragüenses y centroamericanas. Su muestra antológica, a cargo del curador Miguel López, recorrió San José, Managua y Ciudad Guatemala entre el 2016 y el 2017. 

En el 2018 fue invitada a realizar una residencia en SAPS La Tallera, México y en el 2019 obtuvo la beca y residencia Pernod Ricard en Villa Vassilieff, Francia, tiempo que dedicó a la producción de su última exposición personal “Ser sin serlo”. Cuatro de sus trabajos textiles están actualmente en exhibición en el área “Materials and Objects” de Tate Modern, Londres.


Ricardo Huezo

Ricardo Huezo (San Salvador) es artista visual con una investigación enfocada en las formas de convivencia entre contradicciones ideológicas, a través de medios digitales, acciones, interactividad, animación, objetos y pintura. Estudió Arte en “La esmeralda”, México D. F. Instituto Nacional de Bellas Artes, y Comunicación Social en la Universidad Centroamericana (UCA), en Managua, Nicaragua. Ha participado en la V, VI, VII y VIII Bienal Nicaragüense de Artes Visuales Ortiz Gurdián, Managua (2005, 2007, 2009, 2011) y la Bienal de artes Visuales del Istmo Centroamericano del 2006, Panamá; 2008, Tegucigalpa, y 2013, Panamá. Así como en numerosas muestras colectivas. Su trabajo se encuentra en colecciones como Casa de las Américas, Fundación Ortiz Gurdián, Museo de Arte Contemporáneo de Costa Rica MADC y Crak ART, entre otros. 


Rolando Castellón

Foto: Flavia Sánchez

Además de su extraordinario trabajo como artista, Rolando Castellón (Nicaragua, 1937) ha impulsado y participado en importantes iniciativas independientes e institucionales desde finales de los años sesenta. Castellón fue de los fundadores y el primer director de Galería de la Raza, en San Francisco, entre 1969 y 1970, que desde su fundación implicó un proyecto comunitario cercano a las luchas de ese momento y al movimiento por los derechos civiles. Por sus relaciones con comunidades latinas, chicanas, asiáticas y afroamericanas, en 1972 el San Francisco Museum of Modern Art lo invitó a encabezar un nuevo programa: el M.I.X. (Museum Intercommunity Exchange), que dirigió durante tres años hasta que su enfoque devino transversal en la programación y le permitió continuar como curador del SFMoMA hasta 1981. Castellón es también el editor de Cenizas, una extraordinaria revista de arte y literatura que él mismo edita, maqueta, produce y distribuye desde 1979 hasta hoy. El itinerario de Rolando Castellón como curador y gestor incluye la dirección, entre 1983 y 1992, de la Mary Porter Sesnon Art Gallery, de la Universidad de California, en Santa Cruz. Posteriormente movió su residencia a San José de Costa Rica y de 1994 a 1999 fue Curador Jefe en el Museo de Arte y Diseño Contemporáneo. Junto a Virginia Pérez-Ratton, directora de la institución en este mismo período, compartieron la puesta en marcha de un importante programa de investigación y visibilización internacional del arte centroamericano. Rolando Castellón no cesa su actividad como artista, curador, editor y activador de numerosos proyectos.


Ulises Tapia

Ulises Tapia es un joven nicaragüense nacido en Managua, en el año 2000. Graduado del Colegio Centroamérica, en 2017, decide estudiar en la Escuela Nacional de Artes Plásticas “Rodrigo Peñalba”, de Managua. Su actividad artística se extiende en el campo de la fotografía, el dibujo, la pintura, el grabado y la escultura. Es apasionado por el séptimo arte y consumidor incansable del cine de autor. Ha estudiado diplomados en producción audiovisual y cinematográfica impartidos por cineastas nicaragüenses e internacionales de renombre. Ha sido parte de festivales centroamericanos, internacionales  y muestras de cineastas emergentes. Además, ha participado en dos exposiciones colectivas: Sustrato y Antesala, ambas co-organizadas por Alianza Francesa de Managua y Galería Rancho Santana.  UMAMI fue su primera exposición individual realizada el 15 de julio del 2020. UMAMI fue fruto de su más reciente trabajo en las técnicas que ha desarrollado desde que inició su carrera como artista plástico. Se describe a sí mismo como una persona serena, altamente visual y un observador nato. Actualmente, reside en París, Francia, donde ejerce como profesor de español de manera paralela a su constante búsqueda y creación artística dentro de los ateliers abiertos de artistas parisinos.


 Xochitl Guevara

Xóchitl Guevara nació en Diriamba, Carazo, en 1984. Se crió en Managua. Junto a su hermano y su papá solía recorrer en bicicleta las lagunas de Tiscapa, Xiloá, Apoyeque, Asososca y Volcán Masaya. De ahí su enorme pasión por el patrimonio natural y cultural. A lo largo de su vida, Xóchitl siempre se ha sentido fascinada por los vestigios arqueológicos y cosmogonía de la cultura prehispánica  y cómo ésta hacía uso de los diversos pigmentos, rocas, materiales naturales y paisajes para la elaboración de cerámicas, pictografías, petroglifos y tecnología ecosistémica. Su interés se desarrolló muchísimo más cuando decidió estudiar Geología, período en el que de manera paralela se inicia en la danza contemporánea. Al completar sus estudios de Geología, decide explorar el campo de las ciencias de la tierra por medio de la subjetividad e ingresa a los Talleres de Arte Contemporáneo la Espira/La Espora en donde se interesa por la performance, las acciones colectivas y la fotografía con temas que incluían desastres como terremotos, sequías e inundaciones históricas acaecidas en Nicaragua. En colectivo ha expuesto piezas performáticas conjuntas con Illimani de los Andes y Lila Gómez, entre las que destacan: Julio 2021, Génesis: Calendario Lunar de Cihuacoatl, Octubre 2017, La Trenza de mi abuela, Junio 2017, Cordón Umbilical, Abril 2017, Mitología en Reverso: El Sueño de Quetzalcóatl. En septiembre 2020, expone en Mayinca-Orocidio, “Resistencia CHiCHIS 2020”, fotografía que reflexiona sobre género, violencia, emancipación, biberones, religión, maternidad, producción, sumisión, fórmula, plástico, mujer, cuerpos, placer, mamás y bebés, todos temas de interés durante su puerperio. Actualmente, vive y trabaja en Managua, es una artista-mamá que está desarrollando talleres infantiles de geología utilizando el arte y el patrimonio cultural y natural como herramientas pedagógicas para la gestión y prevención de los desastres.


Yasser Salamanca Sunsín

Compositor, teatrista y periodista cultural. Yasser Salamanca se formó en Periodismo por la Universidad de Managua. Se ha desarrollado en procesos de escritura creativa relacionados a la crítica del arte contemporáneo, principalmente en contenidos y exposiciones de carácter decolonial. Visualiza el arte como una disciplina que adquiere un trascendente valor comunicativo, involucrando  los aspectos estéticos ahora llamados de aesthesis,  con la realidad circundante. Actualmente, ve la transición que paulatinamente ha adquirido parte del  arte contemporáneo de la región hacia el ámbito denominado decolonial. Es en esta transición o movimiento que se gestan sus textos como parte de la crítica que junto a las obras aportan a un escenario que -a su parecer- todavía se está desenvolviendo. Considera que el arte en todas sus manifestaciones, como vehículo de comunicación, puede alcanzar un potencial efecto en el pensamiento y comportamiento social; por eso aboga a canalizar y reorientar a través de éste hacia la interculturalidad y cosmovisión ancestral, enfocándola como paliativo ante flagelos contemporáneos como el racismo, consumismo y el exterminio de las especies. Es apasionado por la investigación y la composición poética y musical. Ha escrito sobre crítica de arte en exposiciones que se han llevado a cabo en Costa Rica: “Mayinca/Orocidio” y “Mesoamérica tierra encendida”. Ha publicado en diversos espacios nacionales e internacionales como: The Wall Street international y la revista de arte La Fatalísima. Ha ejercido como  parte del jurado de letras en el concurso “Expresiones artísticas contra el cambio climático”, en la categoría de cuento y poesía de jóvenes, niños y adolescentes, convocado por Interaction Art y LYCOL Nicaragua.


BIOGRAFÍA DE CURADORXS

Illimani de los Andes

Realiza actualmente prácticas curatoriales en el área del Museo en Red del Museo Reina Sofía, y en la Fundación San Patricio, ambas instituciones ubicadas en Madrid. Ganadora de la beca Ernesto Fernández Holmann para cursar el Máster In Curatorial Studies, de la Universidad de Navarra, España. Mención de honor como curadora del proyecto en desarrollo: “Del arte prehispánico al arte contemporáneo”. Coordinado por Guillermina Ortega.  Premio William Bullock 2020, USC Fisher Museum of Art + Patronato de arte contemporáneo AC. Museo de Arte Contemporáneo (MUAC). Acreedora de la Beca de Excelencia por la Agencia Mexicana de Cooperación Internacional para formarse en el Foro Iberoamericano de Estudios Cinematográficos, y acceder a una estancia de movilidad en el Centro de Capacitación Cinematográfica de México. Diplomada en Producción Audiovisual por Casa Comal de Guatemala. Licenciada en Antropología. Especializada en Arte Contemporáneo en la Escuela para Investigación y Reflexión Artística La Espira/La Espora. Ganadora del premio Internacional de Guión Bold entre otras selecciones en festivales y laboratorios críticos. Desde hace diez años está vinculada a espacios artísticos como el Taller de Arte Nicaragüense Inti, que después se transformó en InterAction Art, donde es co-directora. Hoy en día es co curadora del proyecto contracultural Museo del Pobre y Trabajador.

Más actividades

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