LA POSIBILIDAD DE LA EMERGENCIA A LA SOMBRA DE UN ZOPILOTE

Fecha

Del 14 de septiembre al 14 de noviembre de 2021.

Horario

9am-5pm

El día que se nos olvidó que éramos árboles planeó sobre nosotros la sombra de las alas de una enorme ave color azabache. Y nos cubrió para protegernos. Y así, la sombra del pájaro se convirtió en nido.

En el contexto de San José Ciudad Paisaje, un proyecto de transformación sostenible de la capital costarricense bajo la dirección de Ricardo Ramón Jarne y la curaduría de Blanca de la Torre, el artista Juan Zamora presenta su nuevo proyecto site-specific La posibilidad de la emergencia a la sombra de un zopilote.

Como apunta la activista, ecofeminista y escritora india Vandana Shiva, “la ecología nos enseña que todo forma parte de la retícula de la vida y que Gaia es un sistema que se organiza de forma autónoma en todos sus niveles, desde la célula hasta el organismo y, en última instancia, el planeta”[1].

Para abordar esta suerte de urdimbre que supone la crisis ecosocial, y en especial apuntar a la pérdida de biodiversidad, Juan Zamora parte del concepto científico de emergencia, en referencia a aquellas propiedades y/o procesos de un sistema no reducibles a las propiedades y/o procesos de las partes que lo constituyen, considerando que “el todo es más que la suma de las partes”. Este término ha cobrado fuerza a raíz del auge de las ciencias de la complejidad y juega un papel fundamental en la filosofía de la biología y las artes, dadas las implicaciones que tiene para la percepción del ser humano y el lugar que ocupa en el ecosistema. Para analizar algunos de estos fenómenos emergentes, el artista coloca su mirada en la importancia de la idea de lo colectivo en el entorno natural, como las arquitecturas elaboradas por las colonias de termitas, las bandadas de pájaros o los bancos de peces.

En este caso, traslada estas metodologías emergentes a una práctica artística participativa como resultado de la suma de trabajos realizados por colectivos de San José como Nuevas Voces/Antiguas Palabras, Urban Sketchers y Río Urbano, en diálogo con las del propio Zamora.

 

 Igrese al Bandcamp de Nuevas Voces Antiguas Palabras 

 

Como eje articulador del que parten las dos obras que conforman el proyecto se encuentra la figura del zopilote, un ave que el artista adopta como alegoría de lo “sostenible”, dada la labor de limpieza del medio ambiente que éste acomete, y cuya población está disminuyendo drásticamente debido a la acción antropogénica.

Tomando éste punto de partida, en la primera obra, Ser pájaro, limpiar un río, el citado animal toma forma en una gran pintura que planea como una sombra sobre el Museo de los Niños / Centro Costarricense de Ciencia y Cultura. Las alas del animal funcionan como espacio de reunión y refugio, de cuidado y reflexión sobre las problemáticas de carácter medioambiental en el propio contexto. Es así como nace la colaboración con el colectivo Río Urbano, con el cual se realiza una limpieza del río circundante al museo.

Bajo el título, Habitar un árbol, cantar la tierra, Zamora crea una segunda instalación co-participativa, en este caso con el colectivo de dibujantes Urban Sketchers. Tras una jornada de dibujo colectivo de zonas verdes en riesgo de desaparición, se detuvieron en la zona 0, un lugar que alguna vez estuviera habitado por un laurel de las indias cuya sombra servía de cobijo a los habitantes. En un ejercicio de restitución de la memoria del árbol desaparecido el artista dibuja -sobre una vieja libreta de cuentas rescatada de la basura- un código QR que lleva al espectador a la última imagen que se tiene de aquel vegetal a través de google maps.  Y es que sostener un lápiz es sostener también un pedazo de árbol, y serán los árboles los grandes protagonistas de la transición ecológica, la esperanza de un futuro descarbonizado.

Como colofón, en la sala expositiva se ha elaborado un jardín con tierra negra (en parte extraída del lugar que estuvo habitado por el árbol) acompañado por interpretaciones narrativas y sonoras a cargo del colectivo Nuevas Voces/Antiguas Palabras (Proyecto Jirondai), que cuentan desde la visión del mundo Bribri y Cabécar la relevancia del Zopilote, y nos remiten a la memoria colectiva con “el sorbón del Zopilote” y la interpretación del canto de dicho buitre, perteneciente a la tradición Ngäbe Buklé.

Pensar el mundo en un punto de inflexión al borde del colapso supone ensayar una mirada desde lo colectivo y hacia lo colectivo. Con sus operaciones poético-pragmáticas, Zamora nos recuerda que somos seres ecodependientes e interdependientes, y que, como bien señaló la científica Lyn Margulies en sus estudios sobre la endosimbiosis, la vida es una unión simbiótica y cooperativa que permite triunfar a los que se asocian.

Y esta empatía colaborativa ha de extenderse más allá de humano –en este caso ejemplificado en el árbol y el zopilote– , como el único camino de habitar otras realidades y posibilidades de coexistencia. Pues hubo un día en que se nos olvidó que éramos árboles, árboles y suelo, como nos recuerda la autora con la que abríamos este texto, Vandana Shiva:

“Somos suelo. Somos tierra. Lo que hacemos al suelo nos lo hacemos a nosotros: no es casual que humus y humanos tengan la misma raíz”.[2]

De este modo, la exposición interpela a la colaboración que requiere cualquier proceso de transformación social, y apelar a cooperación para enfrentar la crisis ecosocial es hablar de descarbonización, de economía circular y de justicia ambiental. Es hablar de mitigación, de poner la vida en el centro y de creer en la construcción de una nueva conciencia colectiva post-fosilista.

Blanca de la Torre

 

[1] Vandana Shiva. Quien alimenta realmente al mundo. El fracaso de la agricultura industrial y la promesa de la agroecología. Madrid: Capital Swing 2016, p. 32

 

[2] Íbidem, p.52


olóioló | sombra de zopilote

Estas interpretaciones narrativas y sonoras se han publicado en ocasión del proyecto La posibilidad de la emergencia a la sombra de un zopilote.

Con la pérdida de la biodiversidad como eje articulador “del que parten las dos obras que conforman el proyecto se encuentra la figura del zopilote, un ave que el artista adopta como alegoría de lo “sostenible”, dada la labor de limpieza del medio ambiente que éste acomete, y cuya población está disminuyendo drásticamente debido a la acción antropogénica.”

Es una oportunidad excepcional de dialogar con la visión del zopilote en las narraciones sobre la creación del mundo de la tradición Bribri, Cabécar y Ngäbe Buklé y de asomarnos a una visión decolonial de esta figura.

El kë́kë́pa bribri Franklin Morales del clan Mêkichawak habla sobre el papel primordial del zopilote en la ceremonia final de la gran casa y el encargo especial que recibe durante el primer amanecer. Don Fernando Waisa Vargas, Ókom – encargado de ritos funerarios bribri- canta el sorbón del Zopilote y don Manuel Sánchez, Esha, interpreta el canto del zopilote de la tradición Ngäbe Buklé.

Centro Cultural de España en Costa Rica
Nuevas Voces/Antiguas Palabras NVAP

 

 

¿Dónde?

Centro Nacional de la Ciencia y la Cultura

Organizamos con:

San Jose Ciudad Paisaje, CCCC /Galería Nacional, Bienal Sur, Proyecto Jirondai / NVAP, Río Urbano y Urban Sketchers