Mujer Ancestral 1821-2021

Fecha

Del 29 de octubre de 2021 al 31 de diciembre de 2022.

Mujer Ancestral 1821-2021

La exposición virtual Mujer Ancestral 1821-2021, es un desafío personal y colectivo en el marco del Bicentenario de la Patria y de los países hermanos que lograron su independencia. El tema que da nombre a esta exposición está inmerso en el camino que cada grabadora ha establecido a través de la investigación y proceso creativo, sus vivencias y el hecho histórico que la hace parte importante en la conmemoración de los 200 años de vida independiente.

La mujer ancestral vive en las mujeres del presente, en las prácticas mágico-religiosas que fueron tomando alianzas y se trenzaron con las actuales, conservadas en el tiempo desde la tradición oral hasta la tecnología que nos acercan al futuro. Una manera de preservar la memoria, de documentar la historia desde sus inicios más remotos, de narrar el camino forjado, de asegurar los pasos que sus pares trazaron en un sendero de conquistas, sin borrar la esencia misma de sus raíces, mujeres que atravesaron el océano para hacer suya esta tierra y mujeres que brotaron de la tierra misma.

Reconocemos a través de esta muestra a todas ellas, las del azadón y el comal que sostuvieron los pilares de sus casas en la guerra, las sufragistas que conquistaron el voto femenino, las constructoras de la cultura que alzan la voz, las científicas que sostienen las esperanzas de vida, las tantas que se levantan cada día y se reinventan desde sus trabajos, en el hogar, aportando a la producción del país. Mujeres multifacéticas, en esta multiculturalidad en la que nos desarrollamos y damos nombre desde lo singular y hacia la pluralidad de nuestros territorios.

Li Briceño

Coordinadora del Colectivo Grabado Mujer

 


 

Memorias Circulares I
Alejandra Fournier, 2021
Monotipia. 48 x 48 cm

Generación tras generación en la constante del tiempo y sus cambios. Siempre rodeados de música, infraestructura y las artes la niña empieza sus primeros pasos ancestrales

 

 

Posible piel
Andrea Bravo Rojas, 2020
Monotipia sobe papel hecho a mano, 15 x 15 cm

Transformar la memoria de la piel a un lenguaje plástico casi que pictórico desde la monotipia, con el fin de desarrollar una celebración a las marcas que suelen correr sobre el cuerpo y la piel. Estas marcas se vuelven estampas, y a su vez son un recuerdo de nuestras propias conmemoraciones íntimas.

 

 

Así no nací
Andrea Penabad, 2021
Cromoxilografía sobre papel rosaspina. 28 x 28 cm

La figura de la prostituta como tema central de una obra no es un tema reciente, basta situarse en el comienzo de Nuestra Era, donde el tema de la prostitución ya ocupaba un lugar preponderante en los escritos religiosos. No por nada se ha definido como el oficio más antiguo del mundo.

Quien ha experimentado la prostitución, habrá sobrevivido a los peores y más profundos abismos de la sociedad: una violencia inmensa e inconmensurable, humillaciones, mentiras y la mayor ausencia de humanidad.

La salida física es difícil, pero la psicológica lo es mucho más. Conlleva confrontar dolor y trauma a diario. Implica un lento alejamiento de una vida pasada repleta de violencia.

 

 

Barro
Ariane Garnier, 2021
Transferencia sobe barro. 35 x 35 cm

La vida cobra sentido en cuanto nos transforma, nos hace ir más allá de nosotros mismos y permite manifestar lo que hasta entonces era un potencial dormido que -al actualizarse- no sólo nos amalgama con lo mejor de nosotros mismos, sino que hace posible la cohesión social profunda y duradera.

Hoy somos, crecimos, cambiamos y dimos fruto, absorbimos de nuestra herencia, nuestra tierra y dejarnos calar por esa agua, nueva vida que nos refresca la mirada y que nos abre la puerta para ir más allá. Somos barro.

 

 

Remedios ancestrales
Brenda H. Fallas, 2021
Xilografía a la acuarela sobre papel. 26,5 x 26,5 cm

A través de este grabado busqué representar las practicas mágico – religiosas, en un periodo de 37 años. Vengo de una familia en la cual las mujeres tienen gran conexión con la creación de remedios naturales (rayando muchas veces en lo esotérico). Lo que se haya en las dos botellas son remedios para el dolor articular, el primero era producido por mi bisabuela, que constaba de hormigas zompopas y reina de la noche; por otro lado, la segunda botella fue un remedio que me mostro una clienta de mi madre recientemente, la cual tenía como ingrediente principal alacranes.

 

 

Hilos dorados
Carolina Córdoba Z., 2021
Xilografía sobre tela con hilos. 15 x 15 cm

Las líneas de conexión ancestral que se entrecruzan creando un entramado de formas sagradas. El triángulo como uno de los elementos principales de la obra, representa la unión del pasado, del presente y del futuro. Esa figura central sostiene el portal-vagina por el cual entramos a este mundo. Los hilos dorados realzan su importancia.

 

 

La recolectora o Sabiduría
Carolina Monge Castilla, 2021
Linografía sobre papel. 25 x 25 cm

Sostén de serenidad en el tránsito por el pasaje oscuro del duelo, la aceptación y el viaje interno hacia el renacer. Portadora del conocimiento, Madre Anciana que acompañas con tus saberes el camino hacia la curación y la renovación

 

 

Rosa Cecilia
Carolina Valencia, 2021
Cuerograbado. 16 x 16 cm

Mujer ancestral, matrona, mujer que me dio la vida, que alimentó mi cuerpo y mi espíritu. Mujer que me enseñó a caminar y a jugar, que me enseñó a ver el mundo y afrontarlo, a estudiar, a crecer como ser humano, a ver la vida con arte y sensibilidad, que me enseñó el gran valor de ser mamá y a ver el mundo también a través de los otros. Mujer fuerte que enfrentó la vida sola con valentía, mujer que me sigue enseñando cada día el valor de la vida y a seguir adelante por encima de todas las vicisitudes.

Gracias a esas mujeres aguerridas, con tesón, que nos han forjado, el mundo sigue teniendo esperanza.

 

 

Feminidad
Diana Robles, 2021
Linografía, colografía, monotipia, sobre tela. 50 x 50 cm

Esta obra es un reconocimiento a mi linaje ancestral; a la descendencia de mujeres como una línea de vidas que se suceden y se entrelazan. Simbolismos que representan las raíces de mi linaje femenino, y a la vez la feminidad en mi propia identidad. Mujeres sutiles, mujeres fuertes, mujeres distintas, mujeres conectadas. Y la transformación continua y el volar hacia una eternidad que queda grabada en la memoria.

 

 

Nosotras
Diana Torres, 2021
Linografía y acrílico. 36 x 36 cm

Mujeres de ayer, de hoy, las ancianas, las niñas, las adolescentes, en el campo, la ciudad, casadas, viudas, solteras, madres, hijas, lesbianas, blancas, negras, indígenas, artistas, atletas, científicas, académicas, artesanas, todas y cada una, las que nombré y las que olvidé, somos nosotras, ¡somos una! Un pelotón, una manta, una colcha de historias y de luchas; las flores en mi grabado…materia prima innata en cada una, que el tiempo y las circunstancias; la vida misma nos lleva a transformar, pero su esencia y perfume es perenne y es el ingrediente principal de la guerrera, con hondas cicatrices, siempre singulares.

 

 

Raíces
Florencia Madrigal Orué, 2021
Monotipia, intaglio y dibujo. 18 x 18cm

Los derechos que disfrutamos hoy es el resultado de las decisiones de muchas mujeres, que antes de nosotras debieron emprender una serie luchas cuyos resultados reivindican la búsqueda de igualdad en los derechos civiles, sociales y políticos.

 

 

Unamos nuestras voces
Gabriela Catarinella, 2020
Colografía. 50 x 50cm

Cuando trato de expresarme con alguna creación artística me gusta viajar mentalmente, soñar con una situación o momento. Hoy estoy en 1821… oigo voces femeninas: soprano, contralto…no sé. Si son voces fuertes… determinadas. Veo, que para lograr el sueño federal en Centroamérica las mujeres guatemaltecas se movilizan hacia el Palacio de los Capitanes Generales, para presionar y apoyar a los que están allí dirigiendo la lucha política en favor de Independencia del Reino de Guatemala, o de la Capitanía General de Guatemala, de la que formamos parte junto con el resto de las Provincias de Centroamérica.

Esa voz de mujer, búsqueda de consenso y libertad se están grabando para que permanezcan en la historia y resuenen en el tiempo.

 

 

Sabiduría (Daat)
Ileana Piszk, 2021
Colografía sobre monotipo. 40 x 40 cm

En el árbol de la vida de Kabalah (misticismo judío) la tercera de las diez esferas (Sefirot), corresponde a ”Daat” que es la sabiduría que permite que los destellos de inspiración, una vez procesados sean llevados a la realidad.

Represento con esta obra la importancia del diálogo femenino simbolizado a través de estas imágenes que interaccionan en lo cotidiano y conviven permanentemente para beneficio del prójimo.

 

 

Piernas de manglar
Juliana Chaverri, 2021
Talla en linóleo con intervención en acuarela e hilo. 25 x25 cm

A la orilla del río están sentadas dos mujeres, las piernas de una de ellas se convierten en raíces para recordar la importancia de mantener una conexión con nuestra memoria histórica.

Estas siluetas comparten dos alas, cuyas plumas pueden ser de ángel por la presencia religiosa, de pájaro por la relación ritual con la naturaleza, o incluso puede ser las dos a la vez. De manera que esta imagen se vale del realismo mágico traído a la gráfica.

 

 

Ancestral 1
Karen Clachar, 2021
Intaglio y monotipia mixta sobre papel. 50 x 45 cm

Mamá: mina, Papá: Caga, Dios: Sibu, Abuela Paterna: Juyecut, Árbol: Car y Adiós: Mañape. Palabras en Cabécar, que me heredó, Matilde Morales Morales, una auténtica indígena, en mi gira por Guanacaste en el 2007.  La conocí en Matambú, camino a Nicoya, cuando aún le costaba hablar español, mujer descalza, de piel morena, con su pelo azabache y con una mirada a la fecha inquietante. En la memoria viven todas estas Matildes, que han dejado su huella indeleble de nuestro pasado ancestral. Estas obras son una construcción que funde pasado y presente a través de formas y símbolos que se entrelazan.

 

 

Fusión Atávica
Li Briceño, 2021
Impresión digital/acetato. Monotipia, impronta textil, plantilla/papel rosaespina sobre textil, 49 x 49 cm

Pasado y presente deambulan en la memoria, conjunción de los haceres que dieron origen y forman al hilo histórico que nos distingue. Mujer fibra trazada con signos y símbolos, geometrías en síntesis que narran para no diluirse, los hechos primigenios plasmados en tejido, arcilla, madera, papel y soportes digitales, transmitidos de generaciones de sus pares a las otras, que se comprenden y atesoran, se transforman, aprenden y enseñan, en transmisión voluntaria y hacia una transición en el devenir, culminando en una fusión atávica de propios y extraños, en el ahora que asegure su existencia.

 

 

Mi Caja de Pandora
Lorena Villalobos, 2021
Monotipia mixta, con tintas, collage, sobre papel rosaespina. 50 x 50 cm

Fuera culpabilidad y sentimientos de impotencia, la esperanza como el amor nos dota de un poder incombustible para afrontar las adversidades. Herencia de mis mujeres ancestrales que me enseñaron que “el mal” no era más otra cosa que la libertad de la mujer, su participación social, su derecho a existir, a pensar y hacer.  Con el pasar de los años ya se liberó ese ímpetu juvenil, dejando solo paz y esperanza.

 

 

Tomó las medidas correctas
Marcia Salas, 2021
Serigrafía, litografía, monotipia al trazo, telas, y metro plástico con collage. 50 x 50 cm

Desciendo de mujeres poderosas que por mucho tiempo no votaron, que por mucho tiempo solo escribieron en las orillas de su casa sin resaltar sus nombres, pero en los pilares de sus letras se construyó el futuro, me llamo sufragista, aliada, victoria, me llamo independencia, fe y acierto. Mis medidas son perfectas, porque soy el orgullo de mis ancestras, mi madre Marcia, mis abuelas Flora y Fantine, mis bisabuelas Ofelia, Ester, y Angelica, y también mi tatarabuela Landina.

Tomo mis impresos, mis telas, y mi centímetro que guardo desde 1997 y reconstruyo una imagen, porque siempre estoy reinventando la gráfica y como parte del país encontrando un boceto para la historia.

 

 

Despedida
Margarita Lucía Valero, 2021
Ecoprinting, intaglio y colografía sobre papel fabriano y bordado textil. 50 x 50 cm

La erosión del tiempo y la fragilidad de la vida vegetal nos han demostrado que la memoria de las formas heredadas por los antepasados, como son los petroglifos del Monumento Nacional Guayabo, puede ir desapareciendo. Esta obra representa un rezo, una oración por la naturaleza viva, y por los seres humanos que han dejado de existir materialmente, para que podamos honrarlos con la conciencia que ellos siguen viviendo en nuestro corazón.

 

 

La flor
María Teresa Pérez Rego, 2021
Colografía-monotipia-fototransfer. 27 x 27 cm

¿Qué es lo femenino? ¿La idea de la obediencia y la virtud, de la belleza y la sensualidad, siempre respondiendo al anhelo de otro? ¿Soy lo quiero ser o soy lo que creo quiero ser? Aunque me veas inmutable y apacible, empujo hacia el frente, anhelo la transformación y extiendo mi mano hacia la manzana prohibida.

 

 

Fragilidad y Fuerza
Maritza Murillo Keith, 2021
Técnica experimental sobre PVC espumado trabajado con gubias e iluminación con acuarela sobre papel rosa espina. 29,5 x 29,5 cm

A partir del lenguaje de las flores (floriografía) y el kinsugi donde las roturas y reparaciones forman parte de la historia de un objeto, manifestando su transformación, historia; he colocado valores, tomando el significado que les han dado, y que hay ejemplos como en la primavera de Botticelli.

La mujer sostiene la vida, frente a la adversidad, se reconstruye y forma parte de la sociedad de forma muy valiosa sin importar la poca visibilidad que se le ha dado en el pasado, ellas han sido fuertes, protectoras, perseverantes, luchadoras, dignas de todo reconocimiento, formadoras de la historia y la cultura.

 

 

El reloj de la gestación
Nela Salgado, 2021
Monotipia, textil, sobre pelón. 49 x 49 cm

Solo la mujer puede entenderlo porque solo la mujer lo ha vivido. Porque las mujeres embarazadas experimentan miedos, sensaciones de alegría y percepciones que los hombres no pueden experimentar.

Son instantes, minutos, horas, que solo la mujer puede vivir por la circunstancia de la gestación.

En cierto sentido, el misterio de la encarnación se repite en cada mujer; “todo niño que nace es un dios que se hace hombre”, decía Simone de Beauvoir. Por ello, la gestación consiste en disfrutar del milagro de dar vida a un ser al que se amará el resto de nuestras vidas. Porque al dar a luz a un ser humano, podemos encontrar que damos a luz a nuevas posibilidades dentro de nosotros mismos.

Es el grito eterno, la mirada al cielo, el puño apretado y el corazón desangrado. El grito que dice: ¡bastaya! acompañado de miradas tristes, enojadas, desesperadas… miradas sin fin.

 

 

Venus
Ofelia Kellerman, 2021
Monotipia al trazo sobre pelón intervenido. 50 x 50 cm

Desde la prehistoria la mujer ha sido símbolo de la fertilidad, pero poco a poco ha logrado romper los estigmas, logrando empoderarse en todos los campos que se ha propuesto y sobresaliendo en sus objetivos.

 

 

Gracia
Paula Stefanie Sandí Murillo, 2021
Pinta seca, colografía, técnica experimental con CDs y gofrado. Sobre papel rosa espina. 29 cm diámetro

El uso metafórico de elementos como insectos y plantas para ser comparados con la mujer. Plantea y demuestra que hay belleza, valor, fuerza en sus diferencias.

Como una oruga que se transforma en mariposa así es la gracia y el amor que nos regala Dios; que nos hace ser diferentes y valorarnos como iguales ante este mundo poco justo. Dándonos la fuerza para luchar contra esto de forma sabia, intelectual y constante a lo largo del tiempo. Logrando el justo posicionamiento que hoy tenemos en la sociedad.

 

 

El mercado
Rebeca Alpízar, 2021
Fotografía, cianotipia y mixta. 22,5 x 27 cm

La investigación y experimentación con una técnica antigua como la cianotipia, inspira a relacionar las costumbres y tradiciones de las hierbas medicinales como una práctica ancestral que se transmite a través de generaciones. En Costa Rica tenemos los tramos de las hierbas en los mercados y en especial el mercado central, donde encontramos desde pociones mágicas hasta un sin fin de posibilidades curativas. Retomar las tradiciones, prácticas artesanales y naturales nos permite trascender en el tiempo.

 

 

200 Años que debemos cuidar para que sean muchos más
Rosemary Gólcher, 2021
Xilografía, tinta de agua, cuerda, sobre tela, 30 x 30 cm

Nuestra patria celebra doscientos años de cumplir con la voluntad de los costarricenses de ser independientes, de ir surcando un camino de libertad, de convivencia, de aprendizaje, de solidaridad, de igualdad; abrigados por una democracia que elegimos como estilo de vida.

 

 

Organizamos con:

Municipalidad de Cartago, Museo Municipal de Cartago y Grabado Mujer